Los riesgos de la abdominoplastia

Los riesgos de la abdominoplastia

Aunque la abdominoplastia es una intervención relativamente sencilla no hay que olvidarse de que cualquier operación que se realice en un quirófano reviste ciertos riesgos y complicaciones que hay que asumir con la tradicional firma de autorización al especialista o centro en cuestión y liberar de responsabilidades en caso de que ocurra algo.

Riesgos de la abdominoplastia

A pesar de ello, pueden darse diferentes casos serios tan solo con la anestesia como por ejemplo una reacción alérgica, problemas respiratorios, accidentes cerebrovasculares o algo tan serio como puede ser un ataque cardiaco.

Durante la intervención, el/la paciente estará expuesto a sangrado, infecciones, edemas, hematomas, coágulos de sangre en las piernas o los pulmones, pudiendo original un tromboembolismo pulmonar, daño a órganos internos, pérdida rápida de temperatura corporal, cicatrización excesiva o deficiente, pérdida de piel o incluso daño a nervios que pueden provocar dolor o cierto endurecimiento en la zona del abdomen.

Antes de la operación

Para reducir al máximo estas y otras patologías, el equipo de especialistas hará un estudio pormenorizado sobre aspectos que pueden influir negativamente en una abdominoplastia como por ejemplo si se está embarazada o, en caso de que así fuese, qué clase de fármacos se está tomando, incluidas las drogas, hierbas o cualquier clase de suplemento que se le haya administrado sin receta.

Normalmente se pide que varios días antes de la intervención no se tomen aspirinas, ibuprofeno, warfarina o cualquier clase de medicamento que pueda afectar a la coagulación de la sangre. Un paciente que fuma no puede someterse a esta intervención, por lo que antes de hacérsela hay que haber dejado de fumar entre 30 y 45 días antes de la abdominoplastia dado que el tabaquismo aumenta considerablemente el riesgo de tener complicaciones.

Se aconseja ni beber ni comer nada después de media noche la noche anterior a la intervención. En caso de que sea estrictamente necesario, el paciente solamente podrá tomar los fármacos que hayan sido recomendados por el especialista con un sorbo muy pequeño de agua.

Después de la operación

El paciente sentirá dolor e incomodidad durante algunos días, para lo que el médico prescribirá diferentes analgésicos para calmar el dolor. Asimismo se recomienda usar un soporte elástico parecido a una faja durante unas dos o tres semanas, lo que proporcionará bastante apoyo en la recuperación de la zona.

Entre las cuatro y seis semanas posteriores a la operación no se podrán hacer esfuerzos o cualquier actividad que suponga tensión en la zona. Con el tiempo y si se siguen las indicaciones del médico, las cicatrices se irán aclarando y todo volverá a la normalidad en muy poco tiempo.

Antonio Delgado

Sobre Antonio Delgado

Cirujano Plástico, Estético y Reparador. Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid. Especialista vía MIR en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Pertenezco a la SECPRE y a la SEMAL.